lunes, 15 de julio de 2013

Ojos de gitana.

Al fondo de unos ojos desnutridos de lágrima, ella, gitana castellana, 
de barro y profunda pena. 
Labios de tierra, pechos de mármol y vientre de madera.
Morena de nubes, de lejanías, 
aquellas desvergonzadas que me destierran fuera, 
confuso sabor, estrecha ideología, 
mentira de la mentira.



Cierro los ojos para verme, 
entre blancos y negros, flotan los milagros, 
alejado de extremos, fallece mi esfuerzo, 
señalado de inútiles reparos. 
Rompo con el ansia del odio 
lo que he representado en mi reducido mundo 
arena, agua y piedra. 
De mis venas, 
finas cuerdas de guitarra hambrienta.