miércoles, 31 de julio de 2013

Caminando de la mano.


                                


 

Quítate la ropa, aparta tus manos,

no escondas bajo ellas

aquello cuanto ya he amado,

aleja la vergüenza de esa belleza

con la que los años te han bautizado,

pues aquí me tienes

¡¡Mírame!!

Igual de enamorado.

 

 

Permite a la madrugada

sorprendernos abrazados,

gozando del sabor afrutado,

al que tus labios me tienen acostumbrado,

tus oscuras pupilas son mi regalo,

tus caricias,

universo sin llanto,

 tu orgasmo,

imagen perfecta que he petrificado.

 

 

Sal de la noche,

arropada entre velas de virgen cera,

tus pasos, una dirección,

bendíceme.

Cogidos,

caminemos despacio,

la vida se inclina

y no quiero sufrirla,

sin verte amor,

al otro lado de mi prieta mano.