jueves, 20 de febrero de 2014

Si, porque si. (Vamos listos)




Crece la mentira, la omisión, se desvanece la vergüenza, la sensatez y su ética, todos, uno por uno, seguimos andando callados. Meros robots programados para asentir con la cabeza venga la que se nos venga.



Me rebosa la inquietud, me preocupa y por momentos altera la parsimonia que nos rodea, personas acartonadas que de puntillas pasan su vida sin mayor gloria que la de sufrirla.



Hoy preferiría no ser yo, querría poder distraer mi atención allá, lejos, donde pasean los de cartón. Sentarme armado frente el televisor, tragarme al detalle cada minuto sin razón.



Hoy me apena ver la tierra, esa madre que se entrega a nuestra clemencia sin pedir favorecerla y, mientras, nosotros le dejamos la peor herencia.



Despojos y desperdicios de esta abstracta era, vergüenza de quienes la asesinemos  sin querer verla, huyendo de la coherencia, asintiendo con la cabeza.