sábado, 1 de febrero de 2014

Señales.



Silva el jilguero al recuerdo que se escondió tras un reflejo, al aliento de aquel beso que añoro el tiempo, el mismo que prendió el alma de lamentos. Canto su alegría sin miedo, sin envidia, sinceridad simple y bien definida,  nobleza  sin yelmo, armadura,  mascara o amargura.


Trinaron sus letras a la luz que nos alumbra, música celestial al despertar del día que nos encumbra, sobre el pedestal más alto que define al humano, hombre, en su voluntad de aprender,  capacidad de querer y el merito de razonar, que solo Dios, sabrá dónde fueron a parar.


Canta pues el grácil jilguero queriendo hacer recordar al mortal, que esta vida a de pasar por igual,  bien o mal ¿Porque pues joderla? Es tan solo una oportunidad a disfrutar.