domingo, 16 de febrero de 2014

El mejor servicio. (Historias cotidianas de hotelito)





Carlos era el amable y competente joven que me atendió en recepción. El mismo, que hubo de mediar con mis vecinos, joven matrimonio alojado en la habitación de al lado. Pareja asilvestrada que no sabían hablar más que a gritos, en el bufe, se ponían a reventar repitiendo platos como si en un pasado no demasiado lejano, el hambre les hubiera dañado.


Valiente y educado recepcionista este tal Carlos, que ante mí llamada pasadas las tres de la madrugada, oportuno y presto subió a comprobar la veracidad de los hechos relatados poco antes por teléfono. -¡¡Valga-me Dios!!- le salió del alma.


-¿Que le dije? Y así, desde poco después de las once de la noche. .


Los gemidos de ambos atravesaban por igual paredes que tímpanos.


-¿Así desde poco más de las once?


-Como se lo digo.


-Mentira cochina. ¡¡Claro!! a no ser, que hagan trampa y este usando viagra.


-Que prueben en otro lado, para dejar descansar al del lado. A esta hora la piscina está seguro, seguro vacía.


-No, no, la piscina no. de hecho nos toco poner un cartelito específico avisando de la prohibición al respecto de practicar allí el coito.


-¡No me diga! ¿Y eso?


-Es lo que tiene ser un hotelito acogedor, pequeño y romántico. La verdad, no lo tenemos muy claro, no sabemos se es la tenue luz, la música de fondo o, la calidez del tono con que se pintaron las paredes. El caso es que hasta aquellos que llevaban años sin nada, de nada... es llegar aquí y o, o, o, un escándalo, un no parar...


-Caramba. Si algún día me caso y la cosilla me falla, ya lo tengo yo en cuenta, que al precio de la viagra, creo compensa. Pero ahora mismo, lo que quiero es descansar.


-Sí, sí, me consta. Regrese usted a su habitación que ya me encargo yo.


Solo escuche el traqueteo de la puerta, poco después unos pasos, y silencio blindado. Que, bueno. Por lo menos se ve son una pareja educada, o eso, o no sabían que se les oía tanto y están cortados.


A la mañana siguiente, allí estaban, poniéndose ciegos en el bufe de desayuno a huevos a la plancha sopados con ensaimadas y zumos de naranja. Algo normal después de tanta caloría gastada.


Tras pasear por la ciudad y, al estar a media pensión, regrese al hotel comido ya con el fin de echar una siesta, la noche no fue la mejor y el cuerpo me la pedía voz en alto. Al entrar al hall vi tras el mostrador a Carlos Acedo, mi curiosidad imprudente me hizo preguntarle qué tal le fue la noche anterior con aquellos dos, mientras recogía la llave.


-Nada, muy bien, lo normal en estos casos. Les comente que habían varios clientes que llamaron preguntando si precisaban de ayuda para terminar lo empezado, ya que según lo descompasado de sus gemidos, dejaba claro que la pareja podía entender de todo, menos de eso que llevaba a cabo.


-¿Psicología inversa?


-Bueno, si, podríamos llamarlo así.


-Interesante su resultado, pues callaron de inmediato.


-No se la verdad como decírselo...


-¿El?


-Vera, callaron de inmediato para reponerse cuanto antes, a fin de lograr esta noche estar dale que te pego hasta que rompa el sol.


-Ahora comprendo el atracón a huevos y zumo natural. ¡¡Qué barbaridad!!


-Sí, fue una recomendación muy especial del chef.


-Pues ya podría haberse callado el tío.


-Jajajaja no sufra, en esta casa, como en cualquier hotel, nuestros clientes son lo primero.


-Pues no lo tengo tan claro créame Carlos.


-Insisto, ya que como le reitero, la recomendación... el chef...


-No le pillo, perdóneme.


-¿Sabe usted lo que es el bromuro?


-¡¡No me joda!!


-Precisamente para evitarlo.


-...Entonces. Los huevos...


-Ya veo lo va cogiendo. Usted descansa y, ellos, que llevan desde que vieron, para cinco días ya, sin parar dejar una sola noche de... que más les da, seguro que hasta lo agradecen. ¿Vio las ojeras de él?


-Las vi, las vi.


Gracias a la profesionalidad del sector hostelero, pude disfrutar mis vacaciones sin contaminar por terceros. Jamás olvidare a Carlos, su entrega y esmero. Pero hoy,  casado, en el mismo hotel pasando mi luna de miel, no puedo dejar de pensar si esta bochornoso gatillazo...