sábado, 8 de febrero de 2014

Nana. (Del libro. Apuntes y recuerdos del alma)


Duerme mi vida, descansa del día, tu cuerpecillo entre mis dedos, tu alma sobre la mía. Duerme mi vida, descansa del día.


Sueña con los angelitos, vuela con las hadas buenas, dueña de mis caricias, de mis infinitas lagrimas. 


Duerme mi vida, descansa del día, papa vigila las sombras, satélite de tus pasos, de tus guiños, aquí quedo, aquí sigo, aquí pegadito.




Duerme mi vida, descansa del día, por mucho que crezcas, por mucho que corras, por mucho que erres la vida, siempre serás mi niña, la que mece, arrulla y besa papa, incluso desde la mayor distancia y oscuridad. 


Duerme mi vida, descansa del día.