lunes, 5 de agosto de 2013

Ya no.


 

Ya no,

ya no me encuentro.

Atravesada la maraña de presentes

que tu retina detiene,

distraída, indiscreta,

 repentina.

Ya no me encuentro,

en esta infinita pupila de oscuro intenso,

universo de mi universo

de pasado a presente,

tejido de tiempos.

 Imprecisiones, cumplidos,

destino y entierro

de lo que es mi subconsciente

hoy,

retenido,

al no dar sentido.

 

 

Palpo las estupideces,

me deslizo en su muerte,

en la agónica de la mal versación,

busco raíces,

que alimenten de mi cuerpo

la justificación,

para tanto grito escupido,

envidiado, egoísta,

carcelero de aquello

que siempre creí,

sin ver más allá

de lo que soy y fui.

Carne, hueso,

alma de viento,

Alguien entre tantos.

Ya no,

ya no se,

quien me posee.