viernes, 9 de agosto de 2013

Palabras por parir.


 
 



Oprimen el interior de mi mente,

miles de palabras que claman libertad,

intentando asaltar la frontera

que logre sacarlas afuera,

naciendo amontonadas,

complicando mi descanso,

logrando que falte tinta y papel

donde plasmar su ordenado final.

 

 

El amor de los míos,

todos ellos recogidos en un largo camino,

 nunca perdieron protagonismo,

pese distancias,

sombras u abismos,

infinito es el mar de su auxilio.

 

 

Recuerdos que palpitan

en lo más hondo de mi pecho,

haciéndome estremecer,

sabido y convencido

de quien soy,

que quiero,

quien fui.

 

 

Gritan insistentes

los detalles que pare el día,

hiriendo a sangre

los instantes que recorren mi espíritu,

acorralando el alma

de caricias omitidas,

por el cuerpo

a la espera de su alegría.

 

 

Son millones las palabras

que quiero liberar,

armadas de sinceridad,

esas que ahora oprimen,

que crean ecos en mi mente,

esas que debo moldear

esperando de ellas,

se entiendan en su humildad.