domingo, 18 de agosto de 2013

El viejo poemario.


 
 

En una vieja leja perdida en la miseria del olvido,

encontré un pequeño libro de polvo y suspiro.

Sus amarilleadas y ancianas hojas

despegaban en su crujir,

esencia de alma, de vida,

de sueño y poesía.

 

 

Entre las paginas,

pétalos de lo que fue rosa,

tan finos,

que ni el recuerdo

logro verlos en su camino.

 

 

Extraño perfume con matiz a madera,

el que baila por sus pequeñas letras negras,

como mariposas despiertas,

 mis ojos llenan los oídos,

de las imágenes más bellas,

que sobre aquella vieja leja,

vagaban sin ser oídas.