domingo, 11 de agosto de 2013

11-M


 
 

En la cuenta atrás del olvido

sangra mi memoria,

una a una,

me destrozan.

Fantasmas salvajes,

odio ignorante,

mezcla

que un día once,

despertó a la muerte,

con brazo y machete.

 
 

Sigo escupiendo resentimiento.

¿Poner la otra mejilla?

Un puta mierda.

Siento vergüenza,

rabia, asco,

por todos y cada uno,

de los que se miran el ombligo,

aprovechando desgracias ajenas,

 para venderse

revueltos en falsa pena.


 

En este mundo

que rueda y rueda,

se pierde el sabor a coherencia,

entre horror y humo,

aquella mañana negra,

que de gritos,

alejo primavera.

Entre raíles,

balastos y traviesas,

quedo por siempre la esencia.

Sol, lluvia, aire,

días de nadie y de todos,

en esta fecha de sollozos.

 
 

Desgarra mi pecho angustia,

el alma me fue robada,

libero entre balbuceos palabras,

por tanta sangre

y lagrima derramada.

Humilde homenaje a los familiares,

verdaderas victimas de la barbarie,

que jamás,

dará la razón a nadie.