martes, 13 de agosto de 2013

Mujer.

 
 
En el tacto de la yema de mis dedos,
tomo y me llevo,
de muchos sabores,
tu aliento.
En el tacto caliente que retiene mi recuerdo,
pubis, senos, boca y cuello,
son de presentes,
mi gran desvelo.
Por el tacto que guardo y encierro,
con egoísmo y miedo,
grito cada día al cielo.