lunes, 13 de enero de 2014

Poesías para mí.




En la curva donde el horizonte se pierde
sin sobresaltos a fuerza de costumbre,
planea el titubeo que responde a mi yo como persona.
No se ya, si honesta o resignada, si coherente o alterada, no se nada.
 Me apagan los días, al contrario de lo que tanto he esperado,
soñado y luchado. El pesar de mi alma me resulta una patraña, una mera e insulsa circunstancia.


Como consuelo a este mundo incoloro,
robo poesías a las que me asomo desde el interior de mi silencio,
viajando a través de dispares ojos, grande se hace mi gozo,
cambiando mi rostro desde el brillo humilde con el que unas pupilas agradecidas en su paz momentánea, me bautizan.
Amoríos y enormes pasiones, románticas poses, denuncias de medievales injusticias, gritos a la belleza, a la ira contenida, al sosiego de esta, mi resumida existencia.