viernes, 15 de noviembre de 2013

A mi si, a mi me gusta la carne.


 

 


 
En el secano de su cuerpo, me pierdo quitando pellejos,

dándome de frente con el raquitismo de un hueso,

duro como piedra, insaboro de forma, pálido de gusto. Se llena mi cuerpo de angustia, y piropos disfrazados de piadosa mentira.

 


¡¡Ahora que iba a presumir de modelo!!

 

 
Que Dios y los amigos me perdonen,

pero yo me quedo con las formas exquisitas que no me dejan con hambre, duras o blanditas, yo quiero tocar chicha, por abajo y por arriba, yo quiero una mujer viva.