martes, 7 de julio de 2015

Que tiempos aquellos.




Como mueren los capitanes,
con el acero en mano
y la cabeza alta, caerán mis sangres,
mis brazos y austero ¡bravo!



Como ellos, héroes del tebeo,
me sentí hace mucho.
Montañas de arena mi castillo,
y mi coraza un pechito menudo.



No perdía los días, les vencía,
como a la misma muerte,
a aquella noche ya sumergida.


Era eterno, desconocedor de miedo,
todo alma de orgulloso sentimiento,
…alcatraz mecido por el viento,
toro negro y tierno.



Sobre mi fortaleza de arena,
la fuerza que de mi reniega,
nacía sin morir en vena,
como lo hace la primavera.



Que tiempos hermanos míos,
¡qué tiempos aquellos!
donde sin darnos cuenta tanto nos quisimos.
Que tiempos, todos aquellos.