sábado, 25 de julio de 2015

Estoy de los políticos hasta los huevos.



Estoy de los políticos hasta los huevos, si, así de mal sonante, grosero y ordinario. Y me encantaría decírselo a la cara aunque lo hayan prohibido para poder vivir alegremente y sin remordimientos. ¡Ojo! cuando digo políticos (alguno se salvara, no digo que no) generalizo bastante, ¡vamos! que no me refiero a una sigla y punto. A los hechos me remito, todos, cuando llegan donde sueñan con llegar, donde dije Diego... y al que terminan siempre dando por el culo de manera tan descarada como poco higiénica, es al currito de allí abajo, a ese desgraciado que lo único que pretende es sacar a su familia adelante, tomarse una cañita los sábados y con suerte, disfrutar de un mes de vacaciones al año.

Cuando escucho decir a los políticos que el país ha mejorado, que hoy los españoles tenemos mejores condiciones...¡joer! siento una cosilla por dentro que me entran unas ganas locas de sacarme el zapato y ponerles las nalgas de ese rojo que jamas les pintara la cara. Uffff... ¡A ver! decir esa sandez a padres y madres de familia parados ya años, que ven peligrar todo aquello por lo que han luchado sin hacer a nadie daño, y que por tener más de 40 años son viejos para casi todo (respuesta muy gastada para desecharlos en entrevistas de trabajo) es insultar a la mínima inteligencia y dignidad humana. Pero claro, que coño van a saber esos ministros, senadores, alcaldes, presidentes de comunidades, etc. cuyos sueldos son en muchas ocasiones insultantes y solo se mueven por las alturas que lo hacen, esas, donde ni fango que manche, ni hambre que azuce, ni hipoteca que estrangule.

Si, yo soy uno de esos parados, como lo es mi mujer, que con más de 40 no solo nos tachan de viejos inútiles, también nos quitan la alegría, la ilusión, las ganas de cada día.

Que España va mejor. ¿Para cuantos, para quienes? por donde yo me muevo, con quien trato, esta como yo o apenas un algo mejor, pero todos nos sentimos andando sobre ese fino hilo que en cualquier momento nos dejara caer al vacío. Con el debido respeto, osea, ninguno. ¡Se me vayan yendo todos y cada uno a la puta mierda!... eso si, me da igual que lo hagan en fila india que apelotonados. 

Antes de vociferar como lo hacen, traten de vivir seis meses con los cuatrocientos y pico de la ayuda (y eso siendo buenos, ya que algunos de nosotros, los mortales que pisamos la realidad, ni de esos disponemos) y luego, mirándonos a los ojos, si tienen vergüenza repitan eso de que estamos mejor.

Si, claro que estoy hasta los huevos de escuchar gilipolleces de estos y los otros, hablan y hablan pero no les falta en el bolsillo de nada, por lo que ni tienen el derecho, ni pueden hacerlo con esa propiedad que tratan de hacerlo, y mucho menos, con esos humos con que lo hacen, como si ellos, que si puede tomarse la cañita el sábado y salir de vacaciones a pareja abierta, supieran de nuestra vida y situación más que nosotros mismos. Por un agujerito, uno muy chico, me gustaría verlos en mi situación, o en la de cualquier otro peor, pues por suerte para mi y los de casa, de momento, no nos amenaza la expropiación. 

Hágannos un favor (se que es tontería, pero queda bien decirlo) no vuelvan a decir que los españoles estamos mejor, hay entramos todos y eso, eso que tanto dicen posiblemente para convencerse a si mismos, es una MENTIRA muy, muy cochina, así pues ¡ea! la lenguita en el culo por favor.