lunes, 27 de julio de 2015

Él, o los críticos.


La figura del critico, e independiente de cual fuera su índole o campo (gastronómico, cultural, etc) no deja de ser  una opinión muy personal. A lo mejor el tío tiene un paladar más suave ante los cítricos, o por algún motivo le chirrían los amarillos. El caso es que siempre nos hablara desde su gusto, el que gracias a Dios (ya que sino seriamos aburridisimos) no tiene el porque ser compartido.

A ver, y hablo por mi. Yo he disfrutado y mucho, con no pocas películas a las que la critica ponía de mierda para arriba, me paso algo similar en una pizzeria, su calzones estaba de miedo y la critica decía que allí mejor, ni entrar... de verdad, bueniiiisima.

Para mi los críticos son eso, gentes más o menos sinceras con sigo mismo (porque de todo hay y los intereses son los interesesssss) que dicen lo que según "ellos" esta bien o no. ¡Vamos! que esconder nuestra opinión por el hecho de no compartir su gusto es una idiotez un poco bastante hipócrita por parte nuestra.

Hace unas semanas visite una exposición de pintura, el autor es profesor de bellas artes y siempre va puesto de pajarita (como si fuera obligado dar un tantico la nota para parecer interesante) la critica no era mala, pero los cuadros que allí se podían ver eran una caca -que diría mamá- menos un friki completamente vestido de azul cielo que tocaba a todo el mundo en el hombro para hablar con ellos, todos opinábamos igual. No pagaríamos por lo expuesto nada, y si se declarase un incendio, tampoco lloraríamos porque se perdieran esos "trabajos", para mi, simples manchas deformadas, y cuidado que el surrealismo como lo abstracto, me agradan.

La exposición había estado entre otros lugares, en Milán (Italia) -¡la leche!- pensé en seguida imaginando que habrán podido pensar los pobres italianos del arte en nuestra tierra. 

En cambio, hay otros artistas que posiblemente no se codeen con según que gentes ni paguen por favores, cuyos cuadros son en verdad un trabajo que podríamos o no tener colgado en casa, pero que sin lugar a duda nos dice algo. Pero se mueren de asco apilados en un estudio o almacenillo sin que los vea (tristemente) el mundo. Así pues, hagan el caso justo a los críticos y por ustedes mismos, decidan que si y que no les gusta.

P.D.

Pobres aquellos alumnos, si, los del de la pajarita, ya que si el hombre que les enseña no da para hacer mucho más que mierda (porque créanme, eso era)  ¿que les espera? tanto a ellos como alumnos, como al futuro de quienes admiramos del arte su mucho bueno...