domingo, 1 de junio de 2014

Sendero de latidos.




Termino de leerme el libro "Sendero de latidos" de mi amiga Susana Jiménez Palmera... llevaba mucho de ella leído gracias a Internet, pues para mi desgracia un océano nos separa. 

No se, si sera por qué no hay nada como el papel o, porque soy un nostálgico empedernido, el caso, es que lo he leído y releído y, amistades a un lado uuuuuaaaoooo... pero para que vean que no invento y después de todo tengo un gusto muy bueno, les regalo uno de sus poemas.

Amargo encuentro.


Te vi respirar las cascadas del cielo,
observé tu alma desbordarse como un océano.
Cascabeles de brisas
revolvieron tus cabellos,
y tus manos libres
se encadenaron a otro sueño.


Admirabas la noche
que no reconstruía regresos,
y te acunaste con las olas inocentes 
que cantaban veros ajenos.


Tarareabas, tarareabas
y lo seguías haciendo;
pero la soledad que venía a tu lado,
juntó sus labios con los tuyos
y te dejó un sabor amargo.


Caminaste a su lado de regreso,
sabiendo que la muerte no es de un tajo,
llega lenta muchas veces,
pastoreando sus espantos.