lunes, 29 de febrero de 2016

Pasados que destierro.





Llegaran esas noches que a contra corriente,
la carne despedace en pueblos, provincias y continentes.
Luto negro de tragar espeso y lento,
digeriremos entre mil soledades y un solo aire.



Y tú, corazón de lo que fui,
serás la calma engañosa de mareas que no se muestran.
En cada rincón y esquina, en cada reloj sin memoria,
en cada pasaje hecho historia,
en ese presente que siempre nos sorprende.



No la vemos hasta tenerla encima,
Navegando  las manchas y arrugas que ya, nos identifican.
Ayyy parca, vieja entre las viejas, áspera entre las ásperas,
parca de una sola y eterna cara.



Corre y brinca el tiempo que nos hiere y nos mutila,
mientras disfrutamos de la ignorancia y la vida,
que a muchos pocos y sin darnos cuenta, en sus planes nos arruga,
nos mece y estremece, para finalmente,
entregarnos a las frías manos de la muerte.



De muchos ayeres se forma el hoy,
en la bruma de los recuerdos que junto nuestro,
curte y borda el tiempo, sin que un solo beso derrita el deseo,
que de tanto pedir pierdo, en los pasados que destierro.