jueves, 1 de octubre de 2015

Si soy humano…






Mares de sangre y luna,
en las divagaciones que apenan
e ideas que encumbran.
Pensamos, decimos, gritamos e imponemos,
para morir acojonados
tras la huella de un simple y vulgar recreo.


Si soy humano blanco, amarillo o negro,
si soy humilde, respetuoso e integro,
si soy o me hicieron.
¿Por, para morir en fragmentos,
con más o menos curiosos viendo?
¡me sudan los cojones cuantos, como y de donde!


De ecos mil memorias, habitaciones pintadas y llenas,
en la noche y su aurora, en el sueño de mis vagas horas.


Desecho, desecho de lo que somos pese no quererlo,
lo evitamos, nos escondemos, huimos,
pero como la sombra que pisamos y no vemos,
somos, queramos o no,
en la superficie o el fondo.
Sangre, carne y oído.


Y rezo en la desesperación de creer.
He tocado fin y me da igual,
lo mío no es tanto el vivir como el vacío de un sentir.
Me agarro, me aferro,
me adhiero a cuanto sea preciso,
vendiendo mi alma al infierno
y mi cuerpo al infinito y su silencio.