jueves, 15 de octubre de 2015

¿Afortunado?






No sé si llamarme afortunado ¡soy raro!
Aun con ello, me reconozco en el espejo y en cuento hablo,
y eso, es algo de lo que si presumo pese no ser ningún lujo.
Pero es que uno y los lujos, son como el tiempo y la esperanza,
al final gana el que calla y de muchos largos rebasa.