jueves, 13 de octubre de 2016

Un grato encuentro virtual.

En ocasiones uno se lleva gratas sorpresas, no económicas, vale, pero gratas en verdad, como hoy, donde Francis Morell, el artista que firma el dibujo de la fotografía, me ha presentado a Esther Abellán, una inquieta poeta con personalidad PROPIA, lo que siempre es de agradecer, y mucho mucho. He leído algunos de sus trabajos, y puedo decir sin verme obligado a mentir, que me han gustado mucho, tanto, que me van a permitir (y sino, también) a compartir uno de ellos. 
En un mundo, donde las caricias 
se tornan un bien preciado,
eximo mi responsabilidad de pájaro
buscando un cielo sin agujeros.
un lugar sagrado
donde la sangre sólo caliente mi cuerpo,
haciendo florecer los rosales
de los jardines llenos de soledad.
Y así, recorriendo los arcos
del dominio de los hombres libres,
dormitar tranquila debajo de un almendro. 

Esther Abellán Rodes.