martes, 25 de octubre de 2016

¿Diferente?








¿Diferente?
... yo lo llamo auténtico.
Dos visiones, dos opiniones
y un mismo momento.
¿No es el mundo fantástico?


Libertad, la de verdad,
pasa por pensar, decir y discutir,
sin que la sangre se derrame
en manos egoístas e ignorantes.
Como lo es volar o caminar
si así lo pide la carne.


Anoche conté dos mil estrellas,
ella novecientas.
Nos miramos, nos reímos, nos besamos,
y como en un sueño sin peso,
amanecimos el uno del otro preso.


Llevar la contra al mundo,
dejar de ser una voz más,
caminar de vez en cuando
contra la corriente,
puede ser más
una sencilla recompensa
que el mayor pesar.