jueves, 20 de octubre de 2016

Al llegar la noche.




Ronco gemido
que ya, te haces noche.

Tras la puerta
y sobre una cama,
…entrelazadas
nuestras piernas.
Allí, donde la vida
se siente y concentra.

En tus décimas vivo
y  muero
si por alguna razón
no te contemplo.

¡Brava!, brava
aquella pasión
que se desborda
siendo solo.
Imaginación,
un tal vez 
del sueño
sin propietario
que nos dice,
y nos grita,
y nos miente.

Sobre ese ahora
que en sus labios
se hace mazmorra,
…en aquel adiós
que maldice y llora
al que la noche
me acerca
y en ella me ahoga,
…como Dios
y como persona.

Al llegar la noche,
me siento caníbal de sombras
y mártir de un escueto silencio.
Al llegar ella, me estremezco
y creo, que hasta crezco.