sábado, 2 de enero de 2016

Repleta de vida.





Huecos inundados y aire revuelto
… casi fiero, hacen de su vida sentido reflejo,
y de su mar, sueño.
Llena de voces y alejada del miedo,
sus dedos crean y devoran infinitos y universos.


Entre colores y pinceles,
lienzos, sol y recuerdo,
temperamento hecho nervio.
Su pureza es camino, lento, estrecho, autentico,
navega la locura por sus venas y bravura,
forjando en una, pintora y señora,
 infierno y paraíso, final y comienzo.


Cuan cormaran de ojos claros
… libre, fuerte, decidida y valiente,
eco que sobrevive al compás fijo del tiempo.
Inmortal se hará allá donde sin mediática publicidad
contadas son las almas que pueden llegar.


Con carácter propio y mucha tripa,
se expresa quien con fuerza arde y en vano jamás habla,
para que nosotros, simples mortales,
veamos por sus ojos, lo oscuro y lo otro,
con la rabia que emana de unas entrañas repletas de vida.





A Lola Martínez Lorenzo. Pintora de gran talento, temperamento, fuerza, personalidad, corazón y cerebro.