domingo, 10 de enero de 2016

Daría todo.





Quisiera volver sobre mi camino,
pero no queda nada,
todo se ha ido.
Holgazanean los años
en el cajón de mis suspiros
y, la eternidad entre nichos,
donde las personas fuimos prototipo
y las almas abismo.



Detrás recuerdo, hoy memoria,
mañana ilusiones,
y por siempre reproches.
Cano el pelo y ronca la voz,
las noches que se cuelgan
bajo la avaricia de un Dios.
Mis ojos cerrados guardan su pasado,
con la avaricia que desborda el llanto
y la alegría del falso milagro.



Daría todo por vivir lo vivido,
prestaría mayor atención,
…sonrisas, olores y suspiros.
Aquellos muchos demonios
que en imágenes sorbían
intenciones y pecados.
Ratos que del dulce al amargo
atraviesan mi carne
cuan fiero relámpago.