viernes, 5 de junio de 2015

La cueva de Alibaba.



Y reunidos cuan manada de lobos,
blindaron sus espaldas.
 -Aforados igual a casa, ¡ah! y en casa no se pilla-
Desarmados y sin argumentos
perdieron los cazadores al lobo la pista,
y sin ella, se alejo la justicia.



Cuando al lobo se le da inmunidad
y se le abren los prados,
a los borregos solo nos queda temblar
y, sin ganas de gritar,
(porque visto esta que no vale de nada)
apretamos dientes y muelas
mientras su aliento nos rebaña la yugular. 



La cueva de Alibaba no es ficción, ¡está aquí!
en el gobierno español, donde mande quien mande
todos escurren sus responsabilidades.
Si, ¡mande quien mande! …esto,
no lo arregla nadie,
pues la avaricia es impensable,
pero solo, hasta que te ves flotando en la calma del aire.



Con más aforados, -en proporción-, que parados.
Sigue mi España callando, hemos pasado de una terrible guerra
a una democracia que nos ha ido envenenado.
¡Miraos! Callados, arrinconados, acojonados,
hasta dudo que seamos personas, que seamos dignos,
llenos de complejos, miedo y buenismo.
Se nos han jodido sin estar dormidos.