martes, 28 de abril de 2015

Leyenda o verdad.





Creer.
¿En que, en quien, por qué?
Más allá de mí,
no veo tan preciso un sí porque sí.
Más allá,
no termino de encontrar una fe,
una sigla,
una razón que no termine
contaminada de ajena y mundana
falsedad.


Cercos de ideales surreales,
limitan la realidad que nació en libertad.
Paso a paso,
mirando en todas direcciones,
me sigo alarmando
hasta donde lo permiten mis consensuadas razones.
Me alarma,
la facilidad con la que acogemos una sola versión,
cegando esas segundas
que como la oportunidad,
son leyendas nada más.


No es mi caso,
uno de esos más de tantos
en los que la inseguridad viste el alma,
buscando, necesitando,
creer en algo.
Ni es mi caso
ni tampoco lo comprendo.
Creer por creer,
para descansar
ante lo que nos podemos encontrar,
en un desdibujado más allá.
No es mi caso inventar un final,
del que nadie ha regresado jamás.