lunes, 30 de marzo de 2015

En las entrañas de cada uno...






No temer a la pena,
camino se hará de cera.
…Que ver, nos os vean llorar
bajo el peso de las cadenas,
entre grotescas palabras
o, al otro lado de altas fronteras.


No temer a sus ojos,
no es odio lo que les baña.
Son recuerdos amargos,
son pasajes y es esperanza.
Viento, aire, brisa…retazos,
de la más larga nada.


No temer a la idea,
que cuan majestuosa águila,
planea los confines del alma.
Noche, día, vida.
La de la libertad herida,
sin fechas, nombres u horizontes.


Es mucho... ¡todo!
lo que en nada se deja.
Ausencias que fueran
de la mente prisioneras.
Prisioneras de un querer,
de lustros, hoy menester.


No temer la sangre,
riego que alimenta el arte.
Manantial de placeres
y elixir de ávidos mortales.
No debéis temerla, ni a ella ni a nada,
de cada cual, la marca de su garganta.