miércoles, 25 de diciembre de 2013

Pueblo fantasma.




Percatado del sueño,
que te agoniza la mente,
desenvuelto el entierro,
por tu perdida suerte.


Azahar en la mañana,
que embriagas de pena,
tristeza resuelta
del ciprés omnipresente,
en ésta tu muerte.


Campanas de difuntos,
almas en pena,
solitaria imagen,
que vaga desecha.


Viento solo,
solo del este.
Arrasó sueños con suspiros,
lagrimas de recuerdos,
dejando mudo el presente.