sábado, 31 de diciembre de 2016

...ayy cabronessss


Adoro a esa peña que se compra un coche nuevo y se acerca a restregarlo por los morros. ¡Cabrones! Ellos lo llaman de otra forma, pero es restregarlo. Y después de dar dos vueltas al coche para ver su aerodinámica escuchando la cantidad de pijadas que lleva, te abre el capó para que veas ese montón de cables y aparatos que un mecanico sin duda sabrá apreciar, ¿pero un carpintero, camarero o segurata? pos como que le da igual. El confort de los asientos, el fresquito bueno que escupe el climatizador, hasta el tacto suave del volante y por supuesto ese riquísimo olor a nuevo ¿Pero el motor?... en fin, adoro a esos cabrones.