lunes, 16 de febrero de 2015

Poema.




Bajo un gélido sol de mayo,  brotan mis manos
entre ese barro que de tierra y agua ha cicatrizado.
Bajo ese liviano sol,
se cerraron con cariño sus parpados.
Y a ese mismo sol, a ese que dicen creo Dios…
¡¡Maldigo y maldigo!!