viernes, 12 de diciembre de 2014

Resistiendo.




Continúa el frió del suelo aferrado a sus huesos,
cuando la han vuelto a tumbar.
Aun no ha volado su mirada,
regresado la sonrisa a su cara,
y la vida…
la vuelve a despreciar.


Quiere saber de qué es culpable,
el por qué de su castigo.
Quiere saber tantísimo,
que sus labios, ojos,
la esperanza, hoy simple esbozo.
Le niegan paz y reposo.


Con el miedo por carne,
araña a la vida instantes,
rebuscando entre ellos las contadas oportunidades
donde se le brindo un soplo de aire.
… Pero sigue, aquí continua,
mimando a la vida.







A Marga Buitrago Avilés. Pequeñita, alegre, amable, simpática, soñadora, e incansable luchadora. Ejemplo para mí, de lo que sin duda, es querer vivir.