domingo, 6 de octubre de 2013

El manicomio catalán.

Os quiero presentar a D. Ramón de España, autor de "El manicomio catalán" una obra de humor, para mi, tan sincera e irónica, como real.
Un libro, en el que se da abiertamente una opinión, la de un orgulloso catalán, una opinión a la que podríamos llamar, la otra, la que no vende, no interesa, la de andar por casa. Esa opinión de aquellos a los que no se les escucha, o mejor dicho. Nadie hace por escucharles, pues callan, no se venden, son coherentes.
No es para mi nada nuevo, pues puedo presumir de tener muchos amigos catalanes, que para nada comulgan con ese nacionalismo que pinta a los catalanes como "victimas" del malvado estado español y, de los propios españoles, como sino tuviéramos nada mejor, o problema mayor, que mal meter contra Cataluña y sus vecinos.

No, no es para mi ninguna sorpresa, sabia que habían dos opiniones bien definidas dentro de esa gran tierra. Cataluña, pero hasta que un amigo me dejo este libro, si es verdad, no sabia como explicar esto mismo, a esos "españoles malvadísimos" que tachan a todos los catalanes de separatistas, de huraños, de enemigos. Artos no de estos, si no de la propaganda ridícula de aquellos a los que si, interesa pintar que entre Cataluña y España, hay una lucha, odio, envidias y Dios sabe cuantas memeces más.
He leído, al respecto de este libro, una amplia gama de comentarios, en unos, radicales y sin duda poco razonados, lo tachan de anti catalán. "Y dale que te pego, o con migo o contra mi". Yo, que nada tengo contra nadie y, a la vez contra todo y todos. (Ya saben, de naturaleza tocapelotas) De lo que llevo leído pues sigo en ello, no he visto nada contra los catalanes, y si, contra una mentira coloreada según el limitado gusto de ciertos intereses.

Un libro que recomiendo para todo aquel que quiera pasar un buen rato o, que este arto de esa publicidad política, que en realidad, esta creada, sabiendo que es una ruina, para distraer la atención de los votantes, de aquello en verdad importante. (Sanidad, paro, investigación, educación, cultura, llegar a fin de mes...)

No, estar en contra de la independencia, no es estar contra Cataluña o sus habitantes, solo espero (Y me da es mucho) que esos políticos que no pasan calamidades mientras oprimen a su pueblo con impuestos y recortes, distrayéndolo con memeces de lo mal que son tratados por Madrid, se den cuenta un día de que en esta vida, si algo están haciendo, aparte de joder al de la pequeña nomina o, aquel que ya no la tiene, es el ridículo.