viernes, 16 de junio de 2017

Presentación y homenaje.

El pasado 15 de junio de 2017, a poco menos de dos meses del primer aniversario de la muerte de mi amigo y genial baluarte de la cultura ilicitana. D. Manuel Vicente de Segarra y Berenguer, tuvo lugar la presentación a título póstumo de su libro "Cajas de guerra" de editorial ECU, cerrando así la trilogía que empezó con "Acero del rey" y, siguió con "Cruces de seda". 

Este libro ha podido ver la luz gracias a la paliza de horas y vista, porque vaya letricaaa... que se ha dado la gran Rosa Dengra, cuñada del susodicho. Ya que, sólo a ti Manolo, se te ocurre en estos tiempos escribir a pluma y hasta en servilletas de cafeterías, eso si, limpias. Y claro, lo de llevar cinco frentes abiertos para una misma novela, también complicó las cosas, también, y es que, digas lo que digas allá donde estés, un poco cabroncete ¿si, no?


Como ya comente en la presentación, me siento afortunado de haber leído este libro, y no solo por su calidad, pues es, junto los otros que forman la trilogía, de esos que, mientras los lees, logran desconectarte de este mundo insulso y deprimente que pisamos cada día. Para, de aventura en aventura y con un humor encantador, de lujo me atrevería a decir, hacerte pasar uno de esos ratitos tan buenos, que, siempre están contados. No, no sólo me siento afortunado por eso, también, por verlo terminado y al alcance de cualquiera que quiera leerlo, sabiendo como sé, todas las ilusiones, frustraciones y trabajo, que, hay detrás de él. Me gusta pensar que Manolo, en algún lugar, esta al corriente de todo esto, porque si de algo estaba orgulloso Manolo, tal cual confesó a uno de sus hermanos, era de sus libros. 

De capa y espada, de sopapos a palma abierta, bravuconadas, amoríos de taberna, y risas, muchas e inteligentes risas. Estas tres novelas son para mí, casi ese tesoro que, cuando me encuentro decaído, me logran sacar de allá abajo. Y conste, no son de autoayuda, son infinitamente mejor que eso. 

Al acto, aparte de la familia, amigos de todas las etapas de su vida, compañeros de trabajo, teatro y letras, acudieron representantes de los excelentísimos ayuntamientos de Elche y Aspe, a los que desde aquí, quiero agradecer su presencia, y como no, la primicia de que, el bibliobús de Elche, llevará el nombre de mi amigo y escritor.





Como ves Manolo, la gente estaba en todo, y aquí, junto tu libro, tienes tu café con tu vasito de agua...¡Acho! hasta Suny le puso un cigarrito para que no faltara de ná. Y, como no, junto a todo eso que tanto te gustaba, el Ram d`Or concedido por el excelentísimo ayuntamiento de Elche a título póstumo, a toda una trayectoria cultural digna de este galardón y, puede que, hasta de algo más. ¡Vamos! para tener queja, si hasta para la portada contaron con el artista Francis Morell, quien, a modo de caricatura tuya, puso en época la novela. 

Si pincha en la pregunta... verá usted.¿Quién es Manolo?


Hubieron palabras con más o menos grado de emoción, pero todas, sentidas, sinceras, y con añoranza. Se quedó mucha gente fuera, pues el aforo, es el aforo Manolo. No teee cabrees... que para esa gente precisamente, estoy haciendo lo que hago aqui en mi blog.



Tras las emotivas intervenciones y mis nervios, ya sabes que, eso de hablar para la gente fuera de charlas de sobremesa, pues como que no es lo mío. ¡Coño! si hasta vi a más de uno echarse las manos a la cabeza cuando me vio allí plantado, y sin papelito para leer ojo. Si tío si, me engancharon con la excusa de haberte hecho el prólogo... por lo visto, es lo que conlleva ese honor. Y oye, que no, no estoy por la labor de repetirlo, pero creo, pese hacerlo como el culo, que, valió la pena. 




Tras las palabras, las lágrimas, las nostalgias. Se pasó a una de esas representaciones, ya sabes, de las que te tanto de gustaban, de capa, de espada, de amores de taberna y sopapos a mano llena...



Pese al calor, porque se pasó calor, de allí no se movió nadie hasta el final. Amigo y querido Manolo, que buen ratico pasarias si viste aquello, porque me da a mi, que lo viste, y seguro, también te echaste unas risas ¡mamonazo! viendo como algunos tragamos saliva. 



Mira si no, que cara me han cogido aquí, si parece que me ha dado un aire...jajaja si, ríe cabrón ríe, que, dudo me vuelvas a ver en una guisa similar a esta, por lo menos, subido ahí arriba. Pero bueno, tó sea por mi Manolico, por mi chaval, por el chiquillo, que es y era como yo, de manera cariñosa (no confundir con amanerada), lo llamaba. 

Estés donde estés, gracias D. Manuel Vicente de Segarra y Berenguer. Por tu amistad, charlas, consejos, risas y confidencias. Y, si alguien de los que lea esto, nunca lo ha leído, háganme caso, aunque sea un vez en la vida. Leanlo, que disfrutar como se disfruta haciéndolo, no es algo que esté al alcance de uno a diario. 

Video completo del acto.