lunes, 7 de noviembre de 2016

Autismo y Down.




Con almíbar en la mirada, levantáis una tras la otra
todas aquellas frescas y apacibles madrugadas, en ellas, 
vuestros pasos son el hueco sonido que recorre recuerdos y pasillo, 
llenando de paz y silencio la sangre que nace carne y viste de universo. 
En vuestras caricias y abrazos… sonrisa de soles y brisa, 
crece la pasión que estremece la razón y acorralada la soledad, 
que desnuda de besos, es aquel único eco sin dueño o remordimiento.

Dibujo abstracto de la incertidumbre y el miedo.
Hoy y mañana, milagro de tiempo, alma y sueño, 
son vuestros ojos y es nuestro aliento.

Gritar, gritar es lo que quiero, hacia la fragilidad del aire y mi pensamiento, 
esperando emerger en vuestro mundo ajeno y sincero. 

Derribar quisiera el muro que nos aleja sin remedio
y lo hace sin compasión, lleno de callados argumentos
al que tanto padre entrega su cuerpo, sin precisar de aquel falso sacrificio 
al que lloran los ignorantes y se abrazan los desechos.