lunes, 21 de marzo de 2016

Vuelvo a recomendarlo.




Hace unos meses me leí y recomendé este libro, primera novela de la que es para mi, una gran poeta. Hoy, en una de aquellas que no tienes claro el cómo o su porqué, he vuelto a tirar de él...y joder, es que tengo que volver a recomendarlo, porque ole, ole y oooole cosa entretenida.

María Dolores Carrillo Sánchez (autora) dedicó su vida profesional al mundo de la empresa, siempre atenta al pasar de las gentes y las cosas. Hoy por fin jubilada, puede ocupar su tiempo en lo que realmente la satisface; la jardinería y la escritura.

Asidua colaboradora en portales poéticos con el pseudónimo "Albasilencio" en 2012 vio la luz su primer libro de poesía "Deja de labrar silencios", y hoy, nos deja su primera novela, una gran novela. 

La niña que comía mariposas es su primera obra narrativa. En ella se mezclan realidad y ficción para tejer tan poético relato sobre las raíces de la autora, quien se propone retratar su historia familiar  "sin duda con el lastre de la memoria pero sin la amargura de lo vivido. Contara cosas que fueron verdad, y otras que fueron mentira. Hablara de ellos, de sus hijos y nietos. De unas tierras yermas y un cielo cruel ensañado hasta la saciedad con unos hombres y mujeres que, casi, solo tenían la maldad de la ignorancia. Hablara de ellos, de los padres y hermanos, de vecinos y amigos, de cuentos de miedo y de risa. Y lo hará con palabras sencillas, inocentes, carentes de malicia, y otras veces con palabras dañinas, soeces, impertinentes... tal como eran cuando, a pesar de todo, se sentían felices.