domingo, 13 de abril de 2014

Adiós amigo mio.





Robó la parca la sonrisa de mi amigo,
ya somos menos en este oscuro día que se nos abalanzo repleto de confusión y duda. 
Se dejara olvidar en fecha, nunca en el recuerdo  infinito de sus alegrías.



Frió y húmedo nicho 
que no te librara de bichos,
rincón donde el tiempo no llega y los lamentos, ya sin lágrimas quedaran afuera, 
testigo de sol y ventiscas en amaneceres sin comedia.



En mi agenda, 
he borrado lo que mi pecho lleva grabado,
de pena  disimulada arrastrando tantos ratos, tantos momentos, que me duele pensar en el espacio de su lamento, 
habiéndome quedado tanto de ti dentro.



Recuerdas amigo mío.
¿Recuerdas aquellos momentos, sus alocados impulsos, sus rotas risas? 
Cómplices los abrazos con los que hoy no llego a tu lado. Acalorado, roto, desmembrado, 
al no saber amigo mío,
como pudieron alejarnos.



  

A todas aquellas almas que nos arrancaron de nuestro lado, huecos irreemplazables donde el frió nace con un mismo color de sangre.