miércoles, 29 de marzo de 2017

Por cobarde.





Si usted señora mía
supiera cuánto la he amado,
se quedaría sin palabras
no lejos de mi mano.


Una vida callando,
sufriendo y mal viviendo.
Al tenerla tan lejos
cuando con estirar el brazo…


Para una vez que me atrevo,
usted no me escucha,
tiene los ojos cerrados,
…para una vez que me atrevo.


Aquellas noches de playa, aquellas,
donde fueron eternas nuestras charlas.
Le mentí, no hubo mujer amada,
más que aquella que me escuchaba.


Por cobarde la perdí,
por cobarde se marchó,
por cobarde no viví,
y por cobarde, en su nicho mi sentir.