domingo, 12 de febrero de 2017

Ahora.



Camino,
camino y no se
si sobre el destino
que merece mi ser,
mi profundo
y sincero yo,
si lo hago bien,
si es esta la línea a seguir.


Pese mi aguda vista
camino cegado,
lleno de dudas
y complejas miserias.
Mis piernas,
continúan por inercia
acortando distancias,
brincando muros,
alejando pasados.
Camino sobre
un presente diario
que por minutos,
no sé si me daña
ya entregado,
sin memoria que explique
desde cuando.
Sigo andando,
entre tinieblas
y rostros malhumorados.
Me acarician las sombras
que siguen a mi lado,
aliadas incansables
escondidas en el regazo
desarmado mi espíritu
desmembrado.


Camino,
camino y no me resigno,
por encima de
mi ignorancia sabida,
me acompaña una
corta sabiduría,
que molida,
mis huesos absorbieron
en su huida.
Erosión que padezco,
sin alma
y sin reflejo.