jueves, 6 de septiembre de 2018

La complejidad de un adiós.






Duele, y duele mucho,
sentirse el saco que tal cual se llena de tiempo
se vacía de ilusiones. 
Cuesta horrores ver cómo hacia la oscuridad
que nada repara, marchan quienes
en lo más profundo amamos, e impotentes,
solo, maldecimos o rezamos.

Es insoportable notar como las arrugas de nuestra mano
son el espejo donde se mirara el pasado de nuestros ancianos,
y que lo que ayer dijimos, hoy, lo digan los contrarios.
Es muy triste que la soledad se rodee
de lamentos que no ayudan más que a aquellos
que sin saberlo, jamás vivieron.

Es por ello que mi corazón, a veces,
parezca el trozo de hielo con el que cientos
de miserables sin alma y respeto,
hacen suya la fiesta mientras yo, muero,
sin que nadie gire el cuello y para sus adentros grite.
¡Fuego!

Duele, y duele mucho,
ser tan amigo de los amigos y tan amante del hogar donde crecimos,
y más duele, si es que ello es posible,
ver cómo junto tuyo crecen los sueños, las hadas y los elfos,
para poco después verles volar sin que se pueda hacer nada más,
que permitir la libertad que nos llena la cara de lágrimas
y la garganta, de dulces y amargas batallas.


domingo, 2 de septiembre de 2018

Vos





Vos me pedís la luna, y yo,
en la noche que hace de tumba,
estiro hacia el cielo los brazos tratando de retenerla,
y vos, pensáis que no quiero hacerme con ella.
Pero no, con ella me haría si pudiera,
porque a vos entregaría si me pidiera, una vida completa.

Un imposible que jamás se marchita
son los sueños que sin pretenderlo me abordan,
para, entre las cuerdas de un viejo ring dejarme ko
sin haber sentido la fortuna de sus labios rozando esta maldita carne,
que, sin voz y sin aire, me alejan del amor y del ser alguien.

No sé si alguna vez me he sentido persona,
me veo más como marioneta. Marioneta,
de esa que sin mirarme tan siquiera, insiste y ordena.
Y yo, capullo entre los capullos,
aleteo entre sus caprichos soñando con su caricia.

Y vos, insiste que te insiste,
me pedís la luna, esa hermosa viejita que cada poco nace completa.
Vos sabe que aquello es imposible, y por ello, por verme padecer, insiste.
Y yo, capullo entre los capullos, cada noche le salgo al encuentro
para terminar como termino, entre las frías sabanas
que son y serán por siempre, la desdicha de mi destino.




viernes, 24 de agosto de 2018

estrofa de poema






Es posible que no se me note,
pero estoy cansado de tanta gilipollez sin depilar.
La vergüenza me somete según madura mi edad, y en ella,
atado de pies y manos, a bien solo mi lengua dejan andar,
hacia aquellos inclinados acantilados donde el fin no comienza
y la muerte viste igual, 
al idiota con corbata que al listo con alpargata. 

domingo, 19 de agosto de 2018

Tiket regalo del gran Paco y/o Francis Morell








Dos veces habrás de buscarme, porque me sobran cojones y tengo un tiket que te deshace. Dos veces tendrás que visitarme, con esos huesos amarillos que dejaron hace mucho de oler a fiambre. 


sábado, 18 de agosto de 2018

Maldita realidad.







Solo la muerte hace justicia al olvido
que susurra a las orejas y estriñe las tripas.

Dicen, que solo olvida de verdad
el cobarde estúpido que,
con o sin Dios al que culpar,
aprieta tan fuerte los ojos
como lo hace con las muelas
sin  que le revienten las venas
ni lo haga el ojete hacia fuera.

Pero no es cierto, todos,
hasta los valientes y justos,
olvidan hasta donde es posible olvidar
sin que la muerte les pase a cuchillo
y la libertad, ¡por fin!
Sea esa maldita realidad que a muchos,
puede que a casi todos, nos haga volar
sabiendo ya, qué si, y qué no, es paz.


martes, 7 de agosto de 2018

Hoy, no.





No estoy por la labor de rezar
a ninguno de esos absurdos dioses sin escrúpulos,
ni lo estoy por recibir ordenes
que digan a quien tengo que asesinar,
a quien querer o a quien odiar.
Hoy, no estoy por la labor de mear
dentro del viejo y sucio orinal
que alguien señala con una amplia sonrisa
y mil promesas, que como el corzo,
recorren los más altos peñascos en parajes
que sólo vemos por medio de documentales.

Hoy, pues como que no me sale de la gana,
ni me sale de los santísimos cojones,
hacer lo que se me dice es coherente, humano y bueno,
aquello, que todos esperan hagamos por el bien de nadie.

Sin buena sombra que me cobije
y escupiendo contra el aire, hoy,
he decidido ser tan cruel como sin duda sincero,
dé, o no miedo. Hoy, callare o gritare,
pero porque yo lo quiero,
y no por evitar ser señalado por todos esos dedos,
a los que ni conozco, ni pedí consejo.





viernes, 3 de agosto de 2018

Poema IX




Voces,
que muchos creían perdidas,
he visto emerger de la tierra
como la niebla
que comienza
y siempre sorprende.
Ocultaba los pasos
y las piernas
de aquellos que como yo,
nunca bajan la mirada
más que para llorar
lejos de los odios
de una vulgar almohada.

Nadie gritaba,
nadie hablaba,
¡ni señalar!
Señalaban. 
Esos, que en dioses
se escudan,
por santos mendigan,
y a las vírgenes,
solo rezan
sin pueden mirar
sus pechos
o palpar sus curvas.

La pena,
como la más ramera
de las miserias,
carece de sexo
y también,
de aquellos hermosos vientos
que olían a principios
y nos impregnaban de gloria.

Y ellas,
voces que no se oían,
siento de nuevo hurgar en mi ira
calmando lo que fuera hervía,
sin ser infierno
y sin ser mentira.