Soldados los parpados, prietos los puños cerrados, tomo posición sobre la gravedad del columpio. Balanceo mi cuerpo, de poco a más, de adelante atrás. Siento como choca la brisa que antaño me divertía, y hoy, solo ayuda a recordar aquellas difusas fotografías de una vida, que ahora, cuesta hacer mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario