domingo, 30 de agosto de 2015

¿Por una vida mejor?






Cuan lagunas de calma memoria,
el Mediterráneo hasta el coño,
deja ahogar en sus espumas,
el grito y el sollozo.


Más nadie hace nada, todos prestan sus espaldas,
que la vida de otros no duele,
aunque en ellos se refleje nuestra muerte.


A la orilla de mi playa
mil cadáveres las olas han traído,
entre ellos hay mujeres
y también niños.


La vergüenza me hace humano,
y el odio bendito, más no entienden las almas,
como se compran los auxilios.


A mí también me duele la tierra,
y me pare el pesimismo.
A mi sus gritos inocentes me llegan
y, solo puedo decirlo.


Ataúdes de hierro en el agua
hacen de la vida infierno,
en esa única esperanza
que llena de páginas mis lagrimas.




A la memoria de aquellos que buscando poner a salvo sus familias, han dejado sus vidas en las aguas de mi Mediterráneo, sin que ningún pez gordo, sin que ningún estado, hagan lo más mínimo por evitarlo.

viernes, 28 de agosto de 2015

Amigos y favores...






He dado hasta la sangre,
y para una vez que he pedido,
espaldas y silencio me han acogido.
De capirote tonto me visto,
en esta angustia negra
que lamento añade a mi decepción.


¿Amigos, favores?
... con los dedos de una mano,
el resto, podrido aliento
en garras del relámpago
que cuan milagro,
nos deja aparcados.




miércoles, 12 de agosto de 2015

Poema IV



Es demasiado sencillo
el manejo de la ilusión y el odio,
es muy simple robar la infancia.
Tan malo es el hombre
como despreciables ciertas almas.
Animales salvajes y sin escrúpulos
aquellos que en las sombras se reúnen
y en ellas hablan,
sobre cómo dirigir el orgullo
y como a las masas.



Quieres conocerla...



Pinchando AQUI podréis leer la entrevista a la gran pintora María Teresa Durá Sepulcre, de esas pocas, muy pocas artistas, que logran vivir de su talento y persistencia.



jueves, 30 de julio de 2015

Y R que R con la misma cantinera tonta.



Es tremendo, todos los días, sea en la radio, tele o en la prensa virtual o escrita. No falla el Arturito Mas y el resto de independentistas aburriendo igual, e incluso puede que más (que ya es decir) que esos programas chorras de Telecinco con la tal Belén Esteban y su rebaño de feriantes sin gracia.

Señores periodistas, por Dios y todas las virgencitas, ¡QUE A LOS ESPAÑOLES NOS LA PELA ESA TROPA, COOOOOOOÑO! a ver si nos dejan por fin un día, un puto día, sin sus aburridas y tristes caritas, que ya esta bien joder. ¿No tenemos bastante con las cifras del paro, los recortes de derechos sociales y los casos de corrupción? ¡Amos venga! más documentales de cultura, mejores películas, una información más veraz y menos anuncios. Y a tomar por culo el capullo de turno, si, ese que critica a según quienes y cuando esta con ellos les refriega con la lengua todos sus orificios, en especial, los más estrechitos. 

Me consta, porque son muchos los amigos que allí tengo, que en Cataluña (por ejemplo) no son todos del mismo pensamiento ¿para cuando un reportaje de los que gritan distinto?...¿que, eso no vende verdad? ayyyyy mamones como os gusta manejarnos la cabecitaaaaaaa.

Háganse y háganos un favor (si, aun va por los de las noticias) dejen de dar importancia a lo que no la tiene, como son esas criaturas que tan solo quieren dar la nota y estar a diario en el candelero para poder sentirse alguien, disimulando de paso esas otras carencias mucho más importantes. El independentismo tan solo es un invento para mantener distraído al pueblo mientras se le habré las entrañas y les sacan el dinero.

Todo el mundo sabe que la naturaleza del español (esta escrito a lo largo de su historia) es la de estar de morros con el resto de vecinos, ¡pero cuidaó! vibrar con cada triunfo de nuestras selecciones nacionales (eso si, sagrado) 

Si hoy se diera la independencia a Cataluña, o Galicia, o Valencia o Extremadura incluso. En dos meses habrían provincias, puede que hasta comunidades de propietarios, que querrían subsistir como país o principado, ajeno a su nueva nacionalidad. Si, somos así de ridículos. Si no se lo creen, anímense y repasen un poquito nuestra historia, por ejemplo aquella de la rebelión cantonal en la primera república... alguno puede que lo recuerde aun del colegio, cuando se daba historia de verdad claro.

Lo dicho, y sigue yendo por los periodistas, a ver si logramos tirarnos un día sin escuchar tonterías. Un día, no pido más, uno solo ¿porque no sera verdad eso de que les llenan los bolsillos a cambio de... o si pedazo de cabrones?

miércoles, 29 de julio de 2015

Y llegan las fiesta a Elche.



Se acercan las fiestas, y como siempre con sus cosillas buenas y sus cosillas malas. Entre lo malo, o mejor dicho, repelente mente cansino, los petarditos que se tiran de manera indiscriminada a cualquier hora y día y, que lejos de dar ambiente en un momento puntual y concreto, se te meten, se te meten y se te meten hasta aborrecerlos...si, a los petardos, a los niños que los tiran, y a los capullines que dicen ser sus papás por comprarlos a tan tempranas horas.

Al aborrecimiento se llega así como dos semanas antes de los días fuertes de la fiesta, y gracias a esos irresponsables padres que para mantener al niño entretenido (eso si, lejos de ellos mismos) compran y compran petarditos para que sus niños disfruten la hora de la siesta, pero dos esquinas más allá de casa para que papá y mamá la duerman a pata suelta, o en el parque cuando los papas bajan a tomarse su cerveza a la terraza, ¡ojo! en este ultimo caso se avisa a los niños -tirarlos allá, en la otra punta del parque- indicación que el papi de turno acompaña con todo brazo extendido acompañando al indice correspondiente. Y es así como se bombardea allí donde están los bancos y los inocentes que tan solo pretenden pasar un ratito tranquilos a la fresca, ¡porque claro! si el niño tira los petarditos junto a papá y mamá, no luce nada, nada, nada, la charlita que acompaña a la cerveza y los chipirones.

Si algún niño se aporrea o quema (no lo quiera Dios) no crean que su progenitor corre. No, mientras no le cuelgue algún dedo, tranquilidad total, son chavales y es lo normal. Ellos, los aguerridos papás, se enseñaron así ¡y no pasa ná! esos consejos de hoy de que un adulto supervise todo cuanto hace un niño con fuegos de artificio ¡che! mariconadas. Que el niño se les chamusca ¡no pasa ná! cremita pal quemaó y a correr.

Lo peor no es el por culo de los petardos y los niños, es cuando el papá se aprieta sus dos buenas cervezas y se viene arriba para en un plan chupi guay del paraguays, aproximarse a su niño y amiguitos para que vean a un maestro tirar petarditos. 

Pongámonos en situación; Machote a medio afeitar con cierto tufo a sobaco rancio, de treinta a cincuenta años del tipo mesa camilla, es decir, de metro sesenta, sin cuello y prominente barriga modelo chepa cervecera. Camiseta siempre por fuera, y con estos calores, bermudas y chanclitas de las que dejan los datilicos fuera.

-Mira Luisin, mira como se hace- dice a su niño mirando en derredor a ver que de publico tiene.

La mesa camilla no repara en las quejas de los que están hasta los huevos de los petardos, de esos pobres que solo pretenden pasar un ratito apacible a la fresca y terminan con el cerebro taladrado. -Metete uno en el culo a ver si te gusta...y que sea de los gordos anda, a ver si revientassssss- se escucha de manera repetida, pero la emoción o la escasez de neuronas (aun por averiguar) del susodicho papá, le impide reparar en el descontento general. Y allí se pone el pedazo de alcornoque, a tirarlos de dos en dos y tres en tres.

Finalmente es la mamá, con alguna cervecita menos entre pecho y espalda que su cónyuge, la que repara en que el publico no esta a gusto, y siempre, muy digna toda ella, sale con aquello tan recurrido de: -Son niños (¿y la mesa camilla, eh, eh? eso no es un niño, eso es un tontaina), venga, venga, no se pongan a si que son fiestas (pero a treinta metros de sus papas, no más cerca). Y la mejor, ¿ustedes no fueron jóvenes? (a ver anormalica ¿que tiene que ver la juventud del resto con la mala educación que tú das a tu niño?...esto jamás lo he comprendido)-

¡Che! que llegan las fiestas. Alegría, alegria, y a ser posible, unos petardos gordos cerca... que el niño empieza a joder la puñeta, ustedes lo mismo cerca de sus papás, y da lo mismo que sea en la siesta o con la cervecita. ¡Mano de santo! verán como por arte de magia o gracia divina (aun no lo tengo claro) los niños dejan de tirar petardos.