martes, 13 de octubre de 2015

¿Dígame padre?





¿Dígame padre?
-Preguntaba aquel niño hoy grande-
¿Dígame que quiere? -insistía en sus sueños-
En sus sueños de piel, alma y verso,
aquel niño y sus rezos.



Dígame y no se prive, que aquí me tiene,
¡míreme! hechito un hombre.
Negándose a despertar,
el día y su prisa,
tedio la telaraña de sus sueños respira.



Amargo el sabor de boca,
en mil trozos espaciada la pena,
cada sueño pesadilla despierta
en ese amanecer que no se inmuta.
Más no quiero padre, que nunca me diga.



No se marche, no lo haga aun,
no me deje sin presente
ni sus besos sobre la frente.
No me deje padre ¡se lo pido por favor!
más sin usted, no sabría como amar el sabor.



¿Dígame padre mío? -insistía el niño-
Dígame cuanto quiera al oído,
ese al que nadie presta auxilio, al que yo, entrego los suspiros.
Dígame padre, cual es el camino,
el camino que sigue, el camino.



jueves, 8 de octubre de 2015

Curvas.




Prieta o blandita,
golosa la sinrazón.
Son tus curvas
pecado, locura, afición.


Aquel desquiciar
que mostro un camino.
Amor, temor…
sombra real de la pasión.


Bendito pecado
por el que rezo al diablo,
cornudo y depilado.
Rojo, con o sin rabo.


Caníbal, salvaje, animal.
Instintos que llevo
sin poder controlar,
siendo tus curvas mi penar.


Al ojeo pretendo cazar,
ese sueño cálido
en mis noches de caimán,
dientes, garras… fino paladar.


Curvas. Contorno singular,
brisa de húmedo azahar
que de rojo me hierve
abrazándome hasta estrangular.


Aburridas líneas rectas.
¡Que viva la cantidad!
Que luzcan las ricas formas,
aquellas que sí, se pueden disfrutar.

sábado, 3 de octubre de 2015

Elche.




A la luz del día o en el brillo de la noche,
me alzo con mi tierra, mi tierra ilicitana,
de palma verde y palma blanca,
de cielo azul y brisa suave.
Enjuta y áspera,
la tierra de mi infancia.


Siguen despejados tus campos,
doloridos siempre tus verdes,
polvorientas tus intimidades
de caminos y verdades.
Soy de aquí al nacer y vivir
sin haberme negado a sentir.


De polvo, arena y piedra.
Almendros, algarrobos… la vid,
el granado y, mi mar Mediterráneo.
Mis amigos… ¿qué mejor pasado?
sois mi pueblo, historia de su sangre,
arrugas y cicatrices, el todo de mis raíces.


Pues si soy mortal,
si soy tan sincero como agradecido.
No ensucio mi mucho orgullo
al tararear lo que tarareo,
himno de mi pueblo prisionero,
encima, o bajo sus cimientos.





A mi pueblo.


jueves, 1 de octubre de 2015

Si soy humano…






Mares de sangre y luna,
en las divagaciones que apenan
e ideas que encumbran.
Pensamos, decimos, gritamos e imponemos,
para morir acojonados
tras la huella de un simple y vulgar recreo.


Si soy humano blanco, amarillo o negro,
si soy humilde, respetuoso e integro,
si soy o me hicieron.
¿Por, para morir en fragmentos,
con más o menos curiosos viendo?
¡me sudan los cojones cuantos, como y de donde!


De ecos mil memorias, habitaciones pintadas y llenas,
en la noche y su aurora, en el sueño de mis vagas horas.


Desecho, desecho de lo que somos pese no quererlo,
lo evitamos, nos escondemos, huimos,
pero como la sombra que pisamos y no vemos,
somos, queramos o no,
en la superficie o el fondo.
Sangre, carne y oído.


Y rezo en la desesperación de creer.
He tocado fin y me da igual,
lo mío no es tanto el vivir como el vacío de un sentir.
Me agarro, me aferro,
me adhiero a cuanto sea preciso,
vendiendo mi alma al infierno
y mi cuerpo al infinito y su silencio.




jueves, 24 de septiembre de 2015

En una gran nada.




Alrededor de una historia
mil veces trasteada
sigue errando la memoria,
comienza a mentir e insinuarse
cambiando colores por lágrimas
y risas por sueños ya sin esperanza.




En un vacío de calor tardío,
mis venas de lamentos, auxilio.
Desgarran calles, derrocan paredes,
plantan bosques, moldean nubes,
gritan aires y mueren de silencios
alrededor de lo que sin memoria, siento.




Tantas veces trasteada,
no logran diferenciarse de aquellas otras
manchadas con la ira dibujada
de esas muchas palabras,
que no sin aclamarlas,
se desvanecieron en una gran nada.



lunes, 14 de septiembre de 2015

Caminos de la mente.




Como la puta mal maquillada 
se abre pasó la mañana, 
bostezando sabor a infarto se va peinando sobre bruscos asfaltos, 
a  empujones, ruedan ojeras de luces pasajeras, 
encandilados decoramos con fragor de batalla 
ensordecen las almas que vagan calladas.



Con fiereza,
golpean mis fosas nasales,
me obliga a cerrar los ojos,
me gritan para que calle.



Color único, aburrido, sin tono de inicio. 
Me cobijo al abrigo del vapor de lo que fue suspiro, 
ralentizó el pasó, me fijo según ando sobre mi mismo, 
para regresar dibujando un destino 
en el olvido de asfaltos y abismos.




sábado, 5 de septiembre de 2015

Laberinto.





Laberinto de fachadas inmortales, 
exposición de una edad que se deja fuera. 
Pintada, oculta, desdeñada, 
representando la verdad en una confusa humanidad, 
de la que ahora, no me siento capaz.


Laberinto de calientes entrañas, 
allá palpita mi final, 
sin la vergüenza primera, sin el libre opinar, 
en el secano llanto de un humilde caminar. 
Me quedo callado por lo que pueda pasar.


Laberinto de luces apagadas, 
silencios que engañan, 
esperanzas añoradas donde navegan las almas, 
perdidas en el punto infinito 
que inicia el futuro que ayer fue nada y fue mucho.


Laberinto que viste el rostro de cicatriz recordada, 
vivo o borroso se llena el vacío con decorados sonidos, 
resonando mi gozo en la libertad del impulso. 
Os busco con  la mayor intensidad,
perdiendo así, mi poca voluntad.